Club de lectura · Los griegos

La Odisea

Guía de apoyo, diccionario y material de consulta para enriquecer la lectura

Sobre los nombres. En cada ficha verás el nombre romano y, tras gr., el griego original. Así: Minerva (gr. Atenea). Damos los dos porque la gracia del club es ahondar en los griegos, sea cual sea la edición que tengas en las manos.

No hay coincidencias. Prueba con otro término.

Club de Lectura

El canto que leemos esta semana, su pregunta para abrir la conversación y el calendario de sesiones del club.

● Modo administrador
Esta semana leemos
Pregunta para conversar

Calendario del club

Añadir al calendario

Próximas fechas

Quién es quién

Dioses, héroes y obstáculos. Cada entrada trae el nombre romano que verás en tu libro, el nombre griego original y los cantos donde aparece.

Los dioses

Minerva / Palas (gr. Atenea)

Diosa de la astucia y la inteligencia práctica; el verdadero motor de la trama. Protege a Ulises, empuja a Telémaco a madurar y se aparece disfrazada de mortal (Mentes, Méntor).

CantosIIIy todo el poema
Júpiter (gr. Zeus)

«El padre de los hombres y de los dioses». Preside el concilio que abre la obra y arbitra el destino de Ulises.

CantosIVXXIV
Neptuno (gr. Poseidón)

Dios del mar y gran antagonista divino. Odia a Ulises por haber cegado a su hijo Polifemo y le levanta tempestades; al final petrifica la nave que lo devolvió a casa.

CantosIVXIII
Mercurio (gr. Hermes)

Mensajero de los dioses. Ordena a Calipso liberar a Ulises y le entrega la hierba mágica que lo protege del hechizo de Circe.

CantosVX
Plutón y Proserpina (gr. Hades y Perséfone)

Soberanos del reino de los muertos, adonde desciende Ulises para consultar al adivino Tiresias.

CantoXI
Ino Leucótea

Diosa marina que, compadecida, salva a Ulises del naufragio prestándole su velo.

CantoV
El Sol / Hiperión (gr. Helios)

Sus vacas sagradas son devoradas por los compañeros de Ulises pese a la prohibición; su castigo los condena a todos.

CantoXII

La casa de Ulises

Ulises (gr. Odiseo)

El héroe. «Varón de multiforme ingenio»: paciente, astuto, deseoso de volver a casa. Toda la obra es su regreso y su venganza.

Cantostodo el poema
Penélope

La esposa fiel y discreta. Resiste a los pretendientes con ingenio durante veinte años; suya es la célebre estratagema de la tela.

CantosIIIXVIII–XXIII
Telémaco

El hijo, que crece ante nuestros ojos. Los cuatro primeros cantos (la «Telemaquia») narran cómo busca a su padre y deja de ser un niño.

CantosI–IVXV–XXIV
Laertes

El padre anciano de Ulises, retirado al campo, doblado por la pena.

CantoXXIV
Anticlea

La madre de Ulises, ya muerta. Su alma, en el inframundo, le revela que murió de añoranza por él.

CantoXI
Euriclea

La vieja nodriza, fidelísima. Reconoce a Ulises por una cicatriz mientras le lava los pies.

CantosIXIX
Argos

El perro de Ulises. Tras veinte años, viejo y abandonado, reconoce a su amo disfrazado y muere. Una de las escenas más conmovedoras del poema.

CantoXVII
Filetio

El boyero leal que, con Eumeo, ayuda a Ulises en la matanza final.

CantosXX–XXII
Melantio

Cabrero desleal que insulta a Ulises mendigo y arma a los pretendientes.

CantosXVIIXXII

Aliados y anfitriones

Néstor

El anciano rey de Pilos, veterano de Troya. Recibe a Telémaco y le cuenta el regreso de los héroes.

CantoIII
Menelao y Helena

Los reyes de Esparta. Acogen a Telémaco con espléndida hospitalidad y le dan noticias de su padre.

CantoIV
Alcínoo y Arete

Rey y reina de los feacios, anfitriones perfectos. En su palacio Ulises relata sus aventuras; ellos lo devuelven a Ítaca.

CantosVII–XIII
Nausícaa

La joven princesa feacia que encuentra a Ulises náufrago y lo conduce al palacio de su padre. Encarna la hospitalidad pudorosa y generosa.

CantoVI
Demódoco

El aedo ciego de los feacios. Canta la guerra de Troya y hace llorar a Ulises sin saber que lo tiene delante.

CantoVIII
Femio

El aedo de Ítaca, obligado a cantar para los pretendientes. Ulises le perdona la vida.

CantosIXXII
Eumeo

El porquerizo fiel. Sin reconocerlo, hospeda y defiende a Ulises disfrazado de mendigo: el humilde que practica la hospitalidad sagrada mejor que los nobles.

CantosXIV–XVIIXXI–XXII
Tiresias

El adivino ciego de Tebas. Su alma, evocada en el Hades, profetiza a Ulises el resto de su viaje.

CantoXI

Adversarios y obstáculos

Los pretendientes

La turba de nobles que ocupa el palacio, devora los bienes de Ulises y corteja a Penélope. Encarnan la desmesura. Mueren todos en el canto XXII.

CantosI–IIXVI–XXII
Antínoo

El pretendiente más violento e insolente. Llega a arrojar un escabel a Ulises mendigo. Es el primero en caer.

CantosI–IIXVIIXXII
Eurímaco

El pretendiente más zalamero y calculador: promete enmendarse cuando ya es tarde. Cae el segundo.

CantosI–IIXXII
Polifemo (el cíclope)

El gigante de un solo ojo, hijo de Neptuno, que se come a los compañeros de Ulises. El héroe lo embriaga y lo ciega para escapar.

CantoIX
Los lotófagos

El pueblo que come la flor del loto: quien la prueba pierde el deseo de volver a casa. La tentación del olvido.

CantoIX
Los lestrigones

Gigantes antropófagos que destrozan casi toda la flota de Ulises a pedradas.

CantoX
Circe

La hechicera de la isla Eea, que convierte a los hombres en cerdos. Vencida por Ulises, se vuelve su amante y aliada.

CantoX
Calipso

La ninfa de la isla Ogigia que retiene a Ulises siete años, ofreciéndole la inmortalidad a cambio de quedarse. Él prefiere volver a casa.

CantoV(desde el I)
Las sirenas

Cantoras cuyo canto irresistible hace naufragar a los marinos. Ulises se hace atar al mástil para oírlas y sobrevivir.

CantoXII
Escila y Caribdis

Dos monstruos que guardan un estrecho: Escila, de seis cabezas, devora marinos; Caribdis traga y vomita el mar. El dilema de elegir entre dos males.

CantoXII
Atención, lectores

Fíjense en un patrón: casi todos los «monstruos» de Ulises son pruebas de carácter disfrazadas de peligros. El loto pone a prueba la voluntad; las sirenas, la curiosidad; Calipso, el deseo de comodidad. La Odisea no pregunta solo «¿sobrevivirá?», sino «¿seguirá siendo él mismo?».

Glosario griego

Doce conceptos que son el corazón de «ahondar en los griegos». No son tecnicismos: son las preguntas con las que un griego entendía qué es una vida buena. Cada ejemplo está verificado contra el texto.

xenía — la hospitalidad sagrada Qué es

El pacto sagrado entre anfitrión y huésped, protegido por el propio Júpiter. Recibir, alimentar y proteger al extranjero —antes incluso de preguntarle su nombre— era un deber religioso, no una cortesía.

Por qué importa

La Odisea entera es un examen de hospitalidad. Telémaco recibe a la diosa disfrazada antes de saber quién es:

«¡Salve, huésped! Entre nosotros has de recibir amistoso acogimiento.»Canto I

El humilde Eumeo cumple la xenía a la perfección; los pretendientes la violan a diario. Por eso su castigo es justo: maltrataron al huésped.

nóstos — el regreso Qué es

El retorno a casa, en concreto el del héroe por mar tras la guerra. De aquí viene «nostalgia»: el dolor (álgos) por el regreso (nóstos).

Por qué importa

El nóstos es el motor de todo. Ulises rechaza la inmortalidad que le ofrece Calipso por volver a su pequeña Ítaca. Y el regreso se pierde para quien comete una falta:

«todos perecieron por sus propias locuras. ¡Insensatos! Comiéronse las vacas del Sol»Canto I
kleos — la gloria, el renombre Qué es

La fama que sobrevive a la muerte, transmitida por el canto de los aedos. Para un héroe griego era una forma de inmortalidad: no vivir para siempre, sino ser cantado para siempre.

Por qué importa

Telémaco viaja, en parte, para averiguar la suerte de su padre y rescatar su kleos. Y la propia existencia del poema es kleos: Ulises vive aún porque seguimos contando su historia.

mêtis — la astucia, la inteligencia práctica Qué es

La inteligencia astuta, la capacidad de salir de cualquier trampa con ingenio en vez de con fuerza. Es la cualidad que define a Ulises.

Por qué importa

El poema lo presenta, en su primera línea, como

«aquel varón de multiforme ingenio»Canto I

Es la mêtis la que lo salva: emborracha al cíclope, se hace llamar «Nadie», idea el caballo de Troya, sobrevive a las sirenas. Donde otros héroes empujan, Ulises piensa.

hybris — la desmesura, la soberbia Qué es

El orgullo que traspasa los límites humanos y ofende a los dioses o a los semejantes. Para los griegos, la hybris siempre atrae el castigo.

Por qué importa

Es el pecado de los pretendientes —devoran una casa ajena— y del cíclope, que desprecia las leyes de la hospitalidad y a los dioses. La obra es, en buena medida, la corrección de toda esa desmesura.

areté — la excelencia, la virtud Qué es

La excelencia propia de cada ser: cumplir bien aquello para lo que uno sirve. La areté de Ulises es su ingenio y constancia; la de Penélope, su fidelidad y prudencia; la de Eumeo, su lealtad.

Por qué importa

Cada personaje brilla en su virtud propia, sea rey o porquerizo: el ingenioso y paciente Ulises, la casta y discreta Penélope, el fiel Eumeo.

moira — el destino, la porción asignada Qué es

La «parte» que a cada uno le toca en la vida, el límite que ni los dioses derogan. Pero —y esto es decisivo— la moira no anula la responsabilidad humana.

Por qué importa

El poema abre con Júpiter quejándose justo de eso:

«¡De qué modo culpan los mortales á los númenes! Dicen que las cosas malas les vienen de nosotros, y son ellos quienes se atraen con sus locuras infortunios no decretados por el destino.»Canto I

Una de las primeras defensas del libre albedrío de la literatura occidental: no todo está escrito; mucho lo escribimos nosotros con nuestras necedades.

timé — el honor Qué es

El reconocimiento público que un hombre recibe según su rango y sus hechos: el respeto debido, los regalos, el sitio de honor en el banquete.

Por qué importa

Los pretendientes atacan la timé de Ulises al ocupar su casa y cortejar a su mujer. Recobrar el honor —no solo la vida— es lo que exige la venganza final.

thymós — el ánimo, el corazón que delibera Qué es

La sede de las emociones y de la deliberación interior, algo entre el «corazón» y la «voluntad». Los héroes homéricos hablan con su thymós.

Por qué importa

Ulises es el héroe que domina su thymós. Mi lectura: cuando contiene la rabia ante las criadas desleales en vez de estallar, vemos en germen lo que siglos después llamaríamos autocontrol emocional.

hiketés — el suplicante Qué es

Quien se pone bajo la protección de otro abrazándole las rodillas. El suplicante era sagrado: rechazarlo ofendía a los dioses.

Por qué importa

Ulises náufrago suplica a Nausícaa; Telémaco suplica a los reyes que lo informen. La súplica, como la hospitalidad, mide la talla moral de quien la recibe.

xénos — el huésped-extranjero Qué es

Una sola palabra griega significa a la vez «extranjero» y «huésped» (de ahí xenía). El extraño no era un enemigo por defecto, sino alguien con derecho a acogida.

Por qué importa

Todo el viaje de Ulises es un desfile de xénoi: en cada isla es el forastero que llega, y la pregunta es siempre la misma: ¿lo acogerán como huésped o lo tratarán como presa?

aedo / rapsoda — el poeta cantor Qué es

El aedo componía y cantaba con la cítara, de memoria y con cierta improvisación; el rapsoda, en época posterior, recitaba poemas ya fijados.

Por qué importa

La Odisea contiene aedos dentro de sí misma. Demódoco, el aedo ciego, canta la guerra de Troya en el palacio feacio y hace llorar a Ulises (canto VIII). Es el poema mirándose en el espejo: así se transmitía, de viva voz, antes de existir el libro que hoy tienes en las manos.

La trampa más común al leer la Odisea

Creer que es un libro «de aventuras» y nada más. Lo es, pero cada aventura es una prueba ética. Si lees solo la peripecia, te pierdes la pregunta. Estos doce conceptos son las lentes para ver la pregunta detrás de cada monstruo.

Lugares y mapa del viaje

La Odisea no se cuenta en orden. Empieza casi al final, con Ulises ya cautivo de Calipso. Las aventuras famosas son un largo flashback que el propio Ulises narra a los feacios en los cantos IX–XII. Por eso separamos dos mapas.

Mapa del viaje de regreso de diez años de Odiseo por el Mediterráneo, con todas sus escalas rotuladas: Ítaca, Troya, Ísmaro, Lotófagos, Cíclopes, Eolia, Lamos, Eea, Cimerios, Sirenas, Escila, Caribdis, Trinacia, Ogigia, Esqueria.
El viaje de regreso de diez años de Odiseo — ruta posible por el Mediterráneo (según Peter Struck, Universidad de Pensilvania). Toca el mapa para ampliarlo. Fuente: World History Encyclopedia

El mundo del marco narrativo

Ítaca

La patria de Ulises, su pequeño reino isleño. El hogar al que todo apunta. Allí Penélope y Telémaco resisten a los pretendientes, y allí culmina el regreso y la venganza.

CantosI–IIXIII–XXIV
Pilos

El reino de Néstor, adonde viaja Telémaco en busca de noticias de su padre.

CantoIII
Esparta (Lacedemonia)

El reino de Menelao y Helena, ya reconciliados tras Troya. Segunda escala de Telémaco.

CantoIV
Ogigia

La isla de la ninfa Calipso, donde Ulises lleva siete años retenido cuando arranca el poema. De aquí parte en una balsa hacia su libertad.

CantoV
Esqueria

El país de los feacios, navegantes casi mágicos. Ulises llega náufrago, es acogido por Alcínoo y Nausícaa, y aquí relata todas sus aventuras antes de ser devuelto a Ítaca.

CantosVI–XIII

El viaje de Ulises, en orden cronológico (relatado en los cantos IX–XII)

1

La tierra de los lotófagos

Los comedores de loto. Quien prueba la flor olvida el regreso. Primera prueba: la tentación del olvido.

Canto IX
2

La tierra de los cíclopes

La cueva de Polifemo, hijo de Neptuno. Ulises lo emborracha, lo ciega y escapa llamándose «Nadie». Esta hazaña desata el odio de Neptuno que mueve todo el poema.

Canto IX
3

La isla de Éolo

El dios de los vientos regala a Ulises un odre con los vientos encerrados. Los compañeros lo abren por codicia y la flota es arrojada de vuelta.

Canto X
4

El país de los lestrigones

Gigantes antropófagos que destruyen casi toda la flota a pedradas. Solo sobrevive la nave de Ulises.

Canto X
5

La isla Eea, de Circe

La hechicera convierte en cerdos a los hombres. Protegido por la hierba de Mercurio, Ulises la vence; ella se vuelve su aliada y le indica cómo seguir.

Canto X
6

El inframundo (el Hades)

Ulises desciende a evocar a los muertos. Consulta a Tiresias, habla con su madre Anticlea y con héroes caídos. El centro del poema: para volver a casa, antes hay que mirar de frente a la muerte.

Canto XI
7

Las sirenas

Ulises tapa con cera los oídos de sus hombres y se hace atar al mástil para oír el canto mortal y sobrevivir a él.

Canto XII
8

Escila y Caribdis

El estrecho de los dos monstruos. Ulises debe sacrificar a seis hombres a Escila para no perderlos a todos en Caribdis.

Canto XII
9

La isla del Sol (Trinacia)

Los compañeros, hambrientos, devoran las vacas sagradas de Helios pese a la prohibición. El castigo es total: un rayo hunde la nave y mueren todos. Solo Ulises se salva.

Canto XII
10

Ogigia

Náufrago y solo, Ulises llega a la isla de Calipso. Y aquí enlaza con el comienzo del poema: el círculo se cierra.

referido en VII y XII
Para conversar en el club

¿Por qué crees que Homero rompió el orden y empezó por el final? Mi interpretación: porque la Odisea no trata de «qué pasó», sino de «cómo se vuelve a casa». Al ponernos primero el deseo de regreso y solo después las aventuras, todo el viaje se lee a la luz de la nostalgia. La forma es el mensaje.

Homero y su mundo

El «por qué» de todo: quién fue Homero, cómo nació este poema y qué preguntas, con tres mil años encima, todavía nos quitan el sueño.

¿Quién fue Homero? La pregunta que no se cierra

Empecemos por una incomodidad honesta: no sabemos casi nada de Homero, y puede que «Homero» ni siquiera fuera una sola persona. La tradición lo pinta como un poeta ciego de Jonia, en las costas de la actual Turquía, a quien se atribuyen la Ilíada y la Odisea. Pero ni su época, ni su patria, ni su existencia misma están probadas.

A esto los estudiosos lo llaman la cuestión homérica: ¿fue un genio individual el que compuso estos poemas, o son la cristalización de siglos de canto colectivo, pulidos por generaciones de poetas anónimos? La discusión sigue viva hoy. Y aquí está lo hermoso: no necesitas resolverla para disfrutar el poema. Pero plantearla ya te enseña algo sobre cómo nace la literatura.

La poesía oral: poemas antes de la escritura

Para entender la Odisea hay que dar un salto mental difícil: estos versos se crearon para ser oídos, no leídos. Durante siglos no hubo libro alguno. Había aedos, poetas-cantores que, acompañados de la cítara, recomponían las historias cada noche de memoria, ayudándose de fórmulas fijas —«la Aurora de rosados dedos», «el ingenioso Ulises»— que sostenían el ritmo y la memoria.

Por eso la Odisea está llena de aedos: cuando Demódoco canta en el palacio de los feacios, o Femio canta para los pretendientes en Ítaca, el poema te está mostrando, por dentro, cómo nació él mismo. Es un texto que recuerda que un día fue voz.

Dos tiempos en un mismo poema

Aquí hay un matiz que cambia toda la lectura. La Odisea vive en dos épocas a la vez:

El tiempo que retrata
El mundo heroico o micénico (aprox. siglos XIII–XII a. C.): reyes guerreros, palacios, la guerra de Troya.
El tiempo en que se compuso
La época arcaica griega (aprox. siglos VIII–VII a. C.): cuando los poemas tomaron forma definitiva.

Es decir: el poema recuerda, ya como leyenda dorada, un mundo que había desaparecido siglos antes. Como si hoy escribiéramos sobre caballeros medievales: ni del todo historia ni del todo invención, sino memoria transfigurada en mito.

¿Por qué leer a los griegos hoy? Las preguntas que no caducan

Aquí está el verdadero «por qué» de este club. La Odisea tiene casi tres mil años y, sin embargo, plantea las preguntas que tú sigues teniendo:

  • ¿Qué es de verdad «volver a casa»? Ulises rechaza ser inmortal con una diosa por regresar a una isla pequeña con una mujer que envejece.
  • ¿Vale más la astucia o la fuerza? En un mundo que admiraba a los guerreros, Homero hace héroe al que piensa. Una idea casi subversiva.
  • ¿Cuánto de nuestro destino lo escriben los dioses y cuánto nuestras propias necedades? La obra abre con Júpiter diciendo que los hombres se buscan sus desgracias y luego culpan al cielo.
  • ¿Cómo tratamos al extraño que llama a la puerta? La xenía es, para Homero, la prueba que separa a los civilizados de los monstruos. Una pregunta dolorosamente actual.
  • ¿Qué es la fidelidad cuando la espera dura veinte años? Penélope tejiendo y destejiendo es una de las imágenes más poderosas sobre la paciencia y el amor que resiste.

Leer la Odisea no es visitar un museo. Es descubrir que un poeta de hace tres milenios ya había pensado en lo que a ti te quita el sueño. Eso es lo que abre la conversación: no los dioses ni los monstruos, sino vernos a nosotros mismos en ellos.

Para abrir el club

Si Ulises pudo elegir ser inmortal junto a una diosa, en una isla paradisíaca, y aun así eligió volver a su tierra, a envejecer y a morir con los suyos… ¿qué es eso que él quería y que la inmortalidad no podía darle? ¿Y tú: tienes tu Ítaca?